EL LENGUAJE

Aunque algunos de los presentadores procedían del mundo del periodismo, lo cierto es que, salvo un empleo correcto del lenguaje y un poco de cultura, no eran necesarios muchos títulos oficiales para  comunicarse bien en la FM. Lo que sí hacía falta era buen humor, gracia y un poco de sentido del ritmo.

El lenguaje estaba muy lejos de aquel "Señoras y señores, a continuación vamos a escuchar..." aunque tampoco era una cosa pasota. Convenía hablar de forma natural para conseguir una relación directa con el oyente. Nada de "usted";  era mejor tutear y también en singular: "tú" en vez de "vosotros"; era más personal.


...A MÁS DE 30 (COMENTARIOS) POR HORA

Había que ser lo bastante profesional como para transmitir siempre un poco de alegría por el micrófono pero, como pasa en cualquier otra actividad, aparecían días mejores y peores. Hay que tener en cuenta que no se trataba de leer noticias sino que había que inventarse, entre presentaciones y despedidas de los discos, unos 100 comentarios por turno... y tenían que tener su cosa, que hasta las tonterías había que decirlas con gracia, si no, se quedarían sólo en eso, tonterías.

Pero bueno, tampoco era tan grave. Si tenías un día malo y no se te ocurría algo siempre podrías limitarte a lo básico: Decir el intérprete, el título, hablar del tiempo... o, por supuesto, dar la hora... En esto último, Germán era un fenómeno: "Faltan cinco minutos para la una, el que los tenga que los traiga, que tengo que dar la hora"


POCAS CRÍTICAS

Una vez que se habían decido las canciones de la semana, todos los DJs tenían que ponerlas, así que si alguna no le gustaba al DJ de turno no estaba bien visto que la criticase. No éramos analistas, ni críticos, sino presentadores, además, como decía Mosterín, criticar una canción haría preguntarse al oyente "Entonces, si no te gusta... ¿para qué la pones?"


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